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lunes, 14 de septiembre de 2015

CRÍTICA: JURASSIC WORLD

Cualquiera que busque el espíritu de la anterior franquicia se verá absolutamente decepcionado. Hay momentos fugaces, como cuando se recupera el tema principal, pero es solo un espejismo. Esto es otra cosa. O mejor dicho, es lo mismo pero contado e otra manera...

Pero si me preguntáis la pregunta del millón...¡Ahí va! Sí, me ha gustado mucho esta película. No he mirado el reloj en un solo instante. Me he reído. Me ha proporcionado “cierta” tensión.  Me han gustado las "interpretaciones" de los actores (ninguno va a ganar el Oscar por hacer su ,pero tienen carisma, como Omar Sy haciendo de...Omar Sy). Incluso en momentos me ha emocionado. Colin Trevorrow tiene gran parte de "culpa". No, no es Spielberg (aunque a veces da la "impresión"de que Spielberg ha rodado alguna que otra escena off de record. Veáse su clímax final). Pero ha hecho un buen trabajo de artesano e incluso quien haya visto Seguridad no Garantizada casi podrá decir que ha dejado su huella (nunca mejor dicho) en la película. La cinta es fluida y hay muchas escenas de acción bien distribuidas a lo largo del rodaje y bien rodado -encima no está rodada en digital-. Los diálogos son ridículos, pero es parte del juego. Y todo es exagerado. Quien haya visto el tráiler y ha visto al dinosaurio marino comiéndose el tiburón salpicando al público como si tal cosa verá lo que hablo.

Y sí, hay critica al mundo del blockbuster. Es decir, la cinta se ríe de sí misma y de forma tan evidente que hasta no deja de ser sorprendente como la película se ríe en tu narices y como el espectador, es muy probable que le acabes siguiendo la corriente "No quiero el doble de todo", dijo uno de los personajes. "Se ha escapado un activo", dice otro cuando lógicamente empieza la función, referente a la forma que tiene Hollywood de ver al público en términos de contabilidad.

Pero oye, al final cuando acaba, uno se da cuenta de que es una buena película dentro de los estándares actuales. Pero es que antes el listón estaba tan alto que aquí no hemos intentado ni acercarnos ¿Realmente no podemos volver a esa época y hacer cine como el de antes?  ¿Por qué ya no hay riesgo y todas las películas siempre buscan ser espectaculares pero cumplir respecto al tema ideas? ¿Por qué cada vez las películas de acción mainstream se han infantilizado tanto que parecen films de animación y las películas de animación parecen films mainstream  "adultos" como las de antes? ¿Existe vida más allá de la serie B con presupuesto A con product replacement hiper explícito?

Nada, quizá son cosas mías. Porque esta peli es un buen entretenimiento. Jurassic Park conoce a Pacific Rim. Está bien, ¿no? Bueno, habrá quien justamente por eso mismo, la criticará sin piedad. Yo no voy a ser de esos. Es más: A los niños les encantará. Los mayores que no busquen cine de “festivales” y aspiren sólo pasar un buen rato, también se lo pasarán bien.¿Soy yo el problema? No, el “problema” es la película de 1993 en la que Sam Neil veía por primera vez a un diplodocus mientras sonaba John Williams de fondo y Richard Attenborough pronunciaba solemne: “Bienvenidos a Jurassic Park". Ese es el problema. Sin desmerecer a lo presente…Recuperad ese cine, por favor.

NOTA: 7

CRÍTICA: DEL REVÉS


Lo han vuelto hacer. El equipo del Estudio Pixar ha vuelto a dar clave con una historia y unos personajes originales dando cien mil patadas al cine de carne y hueso, que se muestra generalmente incapaz de mostrar creatividad y obsesionado en el reciclaje de antigüedades (sobre todo si hablamos del mainstream). Y lo hacen con una historia que bien podría dar por una nueva saga Toy Story, pero sin que eso signifique que el film tenga un final abierto si no por las múltiples posibilidades de su punto de partida.

Y es que Inside Out (o Del Revés, inexplicable título en castellano) es un tren de creatividad que, sin embargo, nunca se sale de la vía en la que viaja a través de la hora y media que dura. ¿Cómo es eso? Pues, sencillamente, porque conoce y sigue con tanta fidelidad los recursos narrativos del relato, que sabe que la única forma de ir al grano es en línea recta, sin que eso suponga una pérdida de su talento innato. Sí, amigos. Pixar vuelve a hacer fácil lo difícil. Como en sus grandes obras magnas.
Y esa línea recta del relato nos cuenta la historia de Riley, una niña que se muda de Minnesota a San Francisco, creando una crisis personal en la niña que hará que el status quo de la chica se desmorone y sus sentimientos más primarios se vean inmersos en una peligrosa aventura. Sin embargo, Riley no es realmente la protagonista del film. Sino que lo son los sentimientos que habitan en ella: Alegría, Tristeza, Miedo, Asco e Ira.

Inside Out personaliza los sentimientos en personajes usando a estereotipos sacados de la versión Usa de The Office o Parks of Recreation, y le va como anillo al dedo, ya que en el mundo de Inside Out estos perfiles tienen vida y sello propio. Todos son geniales pero he de confesar que mi preferido está en aquel que representa el corazón del film: Se llama Tristeza y es adorable. Gracias a este film, entenderemos mucho mejor este personaje, aparentemente tan “incómodo” e innecesario.  Del mismo modo, durante el metraje de la última cinta del director de Up, realizaremos un recorrido por el cerebro humano da pie a delirantes pasajes, algunos de ellos tan a contracorriente que sorprenderán.  Un viaje que, si bien nos hará reír también nos puede hacer llorar e incluso pensar.

Y es que Inside Out si bien está hecho para los niños y ellos la disfrutarán, serán los mayores los que realmente podrán apreciar toda la complejidad que la aparente simpleza del film esconde bajo la sutilidad. En definitiva, una cinta para los más pequeños y no tanto, porque muy seguramente, hasta que estos sean mayores no entenderán la cuota tan colosal que alcanza la nueva cinta de Pete Docter. Porque las cosas como son, amigos. Esto es cine y lo demás, son tonterías. Y también esto es la vida,  y además, de una forma en la que hoy en día casi nadie es capaz de contar.

NOTA: 9

PD. El cortometraje que precede al film es otro cantar. El único de la historia de Pixar que no me ha gustado nada. Eso sí, "doblaje" en esta ocasión pueda haber hecho mella. En el largometraje no.


CRÍTICA: RICKI

Jonathan Demme ha tenido una larga carrera donde ha tocado todos los palos. Sin embargo, atrás quedan los 90 en donde brilló en el thriller y en el melodrama con "El silencio de los corderos" y en Philadelphia. En esta nueva ocasión, Demme nos proporciona una dramedia al servicio de Meryl Streep con algunos aspectos destacables como la propia actriz y el resto del cast. Pero lo hace al servicio de un libreto mas voluntarioso que inspirado por parte de diablo Cody, lejos de la agudeza que mostró en su oscarizada Juno.

Ricki es una guitarrista que lo abandonó todo para alcanzar su sueño de convertirse en una rock star. Lo consigue a su modo, haciendo covers en un pub . Su ex marido Pete le pide que viaje hasta Chicago para visitar a Julie, la hija de ambos, pues se está divorciando y necesita apoyo.

La actriz ganadora de tres Oscar se convierte en Ricky y su implicación es de estatuilla. Aprendió a tocar y a cantar como un autentica cantante de rock y, encima en la cinta, actúa en directo, proporcionando auténticos videoclips que suenan muy bien. El problema es que a veces da la impresión que alguno de esos momentos está de más en la narración, porque respecto a eso, no termina de explorar ninguno de los filones.

Porque en cuando la película parece encontrar en sus bazas en la química entre Streep, Kevin Kline y una lacónica Mamie Gummer (la hija de la actriz en la vida real) empieza a explotar otros derroteros que no parecen llevarla a ningún sitio. El final, lo hallo tan facilón como efectivo y considero que revela un conservadurismo que el film intenta criticar pero sin excesivo acierto.

Porque pienso que drama y comedia nunca acaban de casar en este film, con un sentido del humor diluido y que rara vez deja sacar su ironía latente. Mientras, Demme le da empaque a la propuesta, pero no veo mas allá de algunos videoclips amenos e fugaces momentos de drama o comedia genuinos. No obstante, quien busque un drama ligero este verano con buenas interpretaciones y algun momento emocionante, lo pueden encontrar en este Ricki.

NOTA: 5

CRÍTICA: MR HOLMES

Desde que Arthur Conan Doyle lo creó en el siglo XIX, Sherlock Holmes ha sido fruto de revisitaciones más o menos fieles o "infieles" a su origen literario en la cultura popular. En lo audiovisual, tanto Basil Rathbone o Peter Cushing  en el cine y en televisión Jeremy Brett o Benedict Cumberbatch han dado su versión del detective de Baker Street. En teatro, no pocas veces se ha adaptado novelas como el perro del Baskerville al escenario o directamente se ha creado una nueva aventurera con el elemental investigador. Así mismo, en la propia literatura, otros autores tan dispares como John Gardner o Enrique Jardiel Poncela han recogido el testigo de forma apócrifa lanzada por el escritor de El mundo perdido.

Mitch Cullin es otro de esos autores y de su novela, Mr Holmes, se ha erguido esta revisitación del detective más famoso del mundo en el que se redefine el mito. Bill Condon es el director de un proyecto que da su propia visión del rol, para hacer una reflexión sobre ficción, realidad y el paso del tiempo.

Mr Holmes no es el film típico de Sherlock Holmes. No es un film de acción, ni tampoco de intriga, aunque tiene sus momentos. Es un drama sobre la vejez interpretado por un Holmes al final del camino. La acción central nos presenta a Sherlock retirado de Baker Street, sin Watson, que valga y que se dedica a cuidar abejas mientras su memoria y su capacidad intelectual empiezan a deteriorarse. A su vez, las dañadas facultades de Sherlock nos transportan a dos momentos del pasado. Uno es un atípico caso de infidelidad en su Londres natal. El otro, un viaje post-Hiroshima donde Holmes descubrirá los misterios de un Japón marcado por la tragedia.

Bill Condon dirige con mano de hierro las piezas de un rompecabezas con precisión. Lo hace con un ritmo pausado pero firme, manteniendo siempre el interés y con una imagen cuidada y elegante que ayuda a dar forma a una historia clásica, como las de siempre. Y con el espíritu fordiano corriendo por sus venas...

A su vez, Condon no está solo. Su film no sería lo mismo si no en el actor por el que se alza toda la propuesta: Ian Mckellen. El actor es completamente creíble como un Sherlock añejo, tanto en su senectud como su sensatez. Animal de teatro y cine, sir Ian Mckellen da una interpretación llena de matices y nos da el que sea probablemente el Holmes más humano que se recuerda. Además, el Gandalf de Peter Jackson se encuentra arropado de algunos grandes actores como Hiroyuki Sanada, Laura Linney o un joven y prometedor Milo Parker.

En definitiva, una joya para ver otra versión del detective. Como La vida privada de Billy Wilder, pero en otro registro diferente, reescribiendo con audacia el mito mientras que casi sin darte cuenta, Mckellen y compañía, te introducen en una historia tan universal, interesante o pertinente como la de este Mr Holmes.

NOTA: 8

ENTREVISTA ALEXANDRA JIMÉNEZ: "ESTAR EN ANACLETO ES COMO ESTAR EN UN PARQUE DE ATRACCCIONES Y VOLVER A TENER 10 AÑOS"


Katia es una mujer muy variable. No sabe lo que quiere y tiene un gran vacío porque ella está aburrida y quiere vivir grandes aventuras. Y responsabiliza todo eso a su novio Adolfo"
Así es Katia, el personaje que la actriz Alexandra Jiménez realiza en Anacleto, Agente Secreto, según la propia Alexandra Jiménez. El personaje es la pareja del hijo de Anacleto, una enfermera cuya situación amorosa parece haber llegado a un punto límite al inicio del film. Nada comparado con la que le espera...90 minutos de acción y humor a cargo del director de Tres bodas de más y del personaje de Vázquez de la mítica Brugera.

A la actriz zaragozana no la vamos a descubrir ahora. Alexandra Jiménez es una de las caras más habituales de la pequeña pantalla. Después de varios papeles secundarios en series como Periodistas o Compañeros, fue su rol de África en los Serrano el que le dio popularidad. A partir de aquí, estuvo en la familia Mata, protagonizó La Pecera de Eva y actualmente, presenta El club de la comedia. Además de su faceta televisiva, la hemos visto en los dos primeros films de Ruiz Caldera: Spanish Movie y Promoción Fantasma.

La actriz de la última pelicula del director de Gavá realizó una entrevista para Facesonthebox en la que nos habló del film sobre espías castizos y de su carrera como actriz. Así que si la semana pasada publicamos la entrevista al director del film, ahora es el turno de saber que nos contó la intérpretre. ¿Queréis saber qué nos dijo? Pues 3, 2, 1...

UN PERSONAJE IMPERFECTO

"La "evolución" del personaje de Katia me parece bastante original. La mayoría evolucionan y lo hacen a mejor. Pero no es el caso de Katia y eso me parece muy divertido. Es más, me gustaria tener la oportunidad de hacer otro personaje más imperfecto todavía y que no haya que justificar ningún concepto. Me parece que tiene que ser muy liberador hacer un personaje lleno de contradiciones y que no se llegan a justificar nunca".

INCORPORANDO MATICES

"El personaje no estaba tan acentuado en el guión. Su personalidad, todas sus características, su dualidad: Todo estaba mas suavizado. Así que daba pie a llevarlo tanto en un sentido como el otro. Podíamos haberlo llevado a un sentido mas convencional pero lo que hablamos Javi (Ruiz Caldera) y yo es hacerla un poco mas bipolar de lo que ya es..."

TRABAJAR CON JAVIER

"El personaje lo empezamos a trabajar a través de las primeras lecturas ,ensayos y en las conversaciones que teníamos sobre cada escena  Yo iba proponiendo y Javier es muy generoso y, a la vez, sin que te des cuenta, te ata en corto. Pero todo lo que puede sumar "te lo compra". Y entonces fuimos probando el personaje de una manera muy sutil..."

ESCENAS DE ACCIÓN

"Fue intenso y muy divertido. Pero yo tenía la parte más "fácil", porque se trataba de esquivar balas y correr. Pero ver a Quim e Imanol trabajar tanto dentro como fuera del rodaje...¡Cómo llegaron de preparados! Y estar en una película de acción como esta es como estar en un parque de atracciones y volver a tener diez años".

INDUSTRIA DEL CINE

"Trato de pensar que como en todo lo que es cíclico se acerca un buen momento. Creo que evidentemente la situación no es favorable en ningún sentido. Porque no hay nada que favorezca ni que las películas sean rodadas mejor ni que el público pueda pagar su entrada con toda la tranquilidad del mundo. Pero creo que  favorece todavía menos la educación en que nos estamos empeñando en dar en una sociedad, alejándola de cualquier atisbo de cultura, separándoles del teatro, del cine y de la música...Pero aparte de todas esas dificultades para que una persona tenga acceso a la cultura o la educación, hay algo en la personalidad colectiva de este país que alimenta el hecho de que no nos guste lo que hacemos. Así por convicción...Entonces todo esta mal hasta que no se demuestre lo contrario...Y con esta teoría no vamos a llegar muy lejos hasta que la cambiemos. Con el fútbol, con el deporte se cambió. Por eso, yo espero que con la cultura se cambiará también y que un día nos sentiremos muy orgullosos de lo que hacemos. Porque creo que es evidente que nosotros podemos sentirnos así..."

ENTREVISTA JAVIER RUIZ CALDERA: "ANACLETO ES COMO EL SIN PERDÓN DEL MUNDO DE LA COMEDIA Y DEL MUNDO DEL CÓMIC"

“Javi, queremos hacer la adaptación del comic Anacleto, Agente Secreto y queremos que la hagas tú.” Así reproducía para Facesonthebox el propio Javier Ruiz Caldera el momento en que Francisco Ramos le ofrecía el proyecto de otra de las piezas angulares de Zeta Cinema. Un proyecto con entidad propia, pero que forma parte de otro aún más grande, con algunas similitudes con el MCU, de Kevin Feige. Sin ir más lejos, el propio Ruiz Caldera dirigirá Superlópez con un libreto firmado por los guionistas de la saga Ocho Apellidos Vascos y se espera que en el futuro veamos un film animado sobre Rompetechos y una serie de televisión sobre las Hermanas Gilda.

Aunque ahora es turno de hablar de la película de James Bond más castizo: Anacleto, Agente Secreto, protagonizada por Imanol Arias, Quim Gutiérrez, Alexandra Jiménez, Carlos Areces o Berto Romero. Facesonthebox entrevistó al director y la actriz principal de esta comedia de acción y de espías que el propio director califica como “un Sin Perdón del mundo de la comedia y del mundo del cómic”.

En esta primera parte, hablaremos con el director de Promoción Fantasma con motivo del  estreno del film, donde nos contará acerca del proyecto en gestación del superhéroe de Jan.

EL OJO DE ANACLETO

Adolfo, un treintañero que trabaja de segurata, está en un mal momento. Su novia de toda la vida lo deja por ser un tipo sin ambición y, a su vez, se convierte en el objetivo de una serie de matones liderados por Vázquez, un peligroso criminal que acaba de escapar de la cárcel. Una extraña situación que Adolfo descubrirá, traerá revelaciones sorprendentes. Porque, a diferencia de lo que pensaba, su padre no es un payés dedicado a la producción de embutidos, como él ha creído toda la vida, sino que es Anacleto, un agente secreto en horas bajas y el hombre que encerró a Vázquez hace treinta años.
Un proyecto jugoso, pero complicado de abordar que Javier Ruiz Caldera afrontó entre ilusión y cautela: “Yo era lector de Anacleto desde pequeño y cuando me lo ofrecieron, me dio impresión. ¡Qué lujo poder adaptar algo con lo que habías disfrutado tanto de pequeño y a la vez qué responsabilidad!. Así que tanto el guionista Fernando Navarro como yo nos lo estuvimos pensando hasta que dimos con la idea de un Anacleto actualizado y la película hizo click".

Y una vez que la propuesta fue hacer un Anacleto 30 años mayor que el original era el turno de pensar en el actor. Alguien quien Javier tuvo claro desde el primer momento: “En cuanto nos preguntamos qué actor podía tener esa edad rápidamente me vino a la cabeza la imagen de Imanol Arias y ya no me lo pude quitar de mi mente. No había plan B: O la hacía Imanol Arias o la película no tenía sentido. Así que cuando finalmente dijo que sí fui muy feliz”.

EQUILIBRIO ENTRE COMEDIA Y ACCIÓN

Una comedia de acción con la que el director tuvo que equilibrar ambos elementos “Yo nunca había hecho acción y ha sido la parte en la que nos hemos puesto a tope para poder competir con las películas hollywoodienses o, como mínimo, poderles mirar a la cara. Es verdad que por tema de presupuesto quizá en vez de cuarenta explosiones, hacemos tres. Pero al menos que las tres que haya estén bien hechas y el resto de metraje lo llenamos con mucho humor”.

Una cinta de rodaje donde el director de Gavá no ha tenido miedo o reparos en mostrar sangre en algunos momentos de la misma “Hemos tenido libertad absoluta para escribir el guión y la idea propuesta era hacer un tipo de película que nosotros nos gustaría ver. Y si era una comedia de acción, esas escenas tenían que ser salvajes, pues eso que es lo que nos divierte”.

Por último, nos habló de su nuevo proyecto. Sí, el que le lleva capa y bigote: “Ahora mismo estamos trabajando el guión de Superlópez con Borja Cobeaga y Diego San José. Espero que se haga porque es una película complicada. ¡Hay un superhéroe que vuela! Eso hay que hacerlo bien. Pero si hay la inversión adecuada, se hará y será divertidísima, seguro", afirmó.

Apuntado queda. Mientrastanto, los amantes del director de Tres bodas de más tienen una nueva cita con la sala de cines. ¿Para qué? Pues para ver Anacleto, Agente Secreto.

CRÍTICA: ANACLETO

Javier Ruiz Caldera va subiendo un nuevo escalón en su carrera. Ahora no solo para demostrar que es un buen director de comedia. Si no que también es un buen director de films de acción. Y aunque este Anacleto no se suba en un avión en marcha como Ethan Hunt o atraviese un rascacielos con un coche como Vin Diesel, puede ser espectacular, divertida y adrenalítica a partes iguales.

Quizá porque sus armas son otras: La comedia y el costumbrismo. Aunque el film es primero de acción, el humor es constante, pero ninguno de los dos tonos se come al otro. El film sabe insertar sus gags cuando toca e incluso cuando no. Además, me resulta hilarante y más con el elenco (ya habitual) del director: Quim Gutiérrez, Carlos Areces, Alexandra Jiménez, Rossi de Palma o Berto Romero entre otros, están muy bien en sus roles. Pero también las nuevas incorporaciones, entre las que destaca una que es la verdadera alma del film: Immanol Arias. Y es que, a pesar de sus virtudes, nada sería posible sin el actor de la serie Cuéntame: Imanol es el Anacleto “crepuscular” perfecto.


Tampoco os vamos engañar: Anacleto es un film de agentes secretos con tiros, sangre y mucha comedia. Está bien rodada, a mí me divirtió durante su metraje e incluso me convenció en su inevitable coqueteo con el drama. Pero no busquéis más. Tampoco lo pretende…Sin embargo, creo que gustará a los geeks que quieran descubrir guiños (tanto al cómic original, como aquellos que pertenecen a otros asuntos) y al espectador que disfrute con este tipo de propuestas.  Así pues…si te gusta la comedia y la acción desenfrenada… ¿Por qué no le das una oportunidad a este Anacleto, agente secreto en tu cine? En pantalla grande, las grandes misiones se resuelven mejor.

NOTA: 7,5

CRÍTICA: ANT-MAN

Ya sea la historia de un millonario que se pone una armadura robótica, la de un súper soldado alterado genéticamente o al de un dios nórdico con licencia para martillear, las películas sobre personajes Marvel propiedad de Disney Studios cumplen una misma función desde Iron Man: Crear la macro-saga cinematográfica más grande de la historia. Y para ello, aunque cada rol y film tenga su propia personalidad, todas tienen que tener un patrón establecido y nunca se desvían de él. Guardianes de la Galaxia se desviaba un poco al hacer un film deliberadamente retro con un toque gamberro dentro de la fantasía superheroica multitarget del mundo Marvel en el cine.

Ant-Man parece seguir en su misma línea, pero luego vemos que no es tanto como podría haberlo sido. Más aún sabiendo que al final se acabó cediendo la dirección a un artesano como Peyton Reed y no un autor en las sombras como Edgar Wright, que es la forma cómo se han forjado los grandes autores del mainstream desde los inicios del celuloide. Y sin embargo, Ant-Man es un divertido pasatiempo con un punto excéntrico y diferente que hará las delicias no sólo de los aficionados a los superhéroes marvelitas, sino de los fans de las heist-com o de la ciencia ficción de serie B de los años 50 o 60. ¿Alguien dijo El increíble hombre menguante"?

Ant-Man tiene sus altibajos, pero siempre es una película competente y, a veces, hasta brillante. Sin duda, lo mejor es el primer acto donde después de un prólogo inusitado en los films marvelitas, nos presenta a un héroe con los rasgos de un tipo corriente: Un padre divorciado, recién salido de la cárcel y que no encuentra trabajo, ya que la únicas personas que lo aceptan son sus ex-compañeros de fechorías y su hija pequeña a la que adora. Un drama que Paul Rudd interpreta con convicción y que parece sacada de una comedia familiar al más puro estilo USA. Sin duda, Scott Lang es uno de los alter ego más carismáticos del mundo de Shield y los Vengadores.

A su lado, tenemos además a un recuperado Michael Douglas. El actor ganador de un Oscar por Wall Street vuelve a la gran pantalla para llevar la mayor parte emocional del film junto a Evangeline Lily, la Kate de la mítica Lost. Los tres son los encargados de solventar la papeleta en el segmento central y el más típico: El entrenamiento de Lang para convertirse en Ant-Man. Lo hacen con nota, puesto que existe una gran química entre el trío protagonista de este libreto que aparte del mencionado Edgar Wright, también lo firma Joe Cornish, Adam McKay (responsable de  varias de las comedias de Will Ferrell) y el propio Paul Rudd.

El último acto también se escapa un tanto de la recta final de los films Marvelitas al uso. En él, hay escenas cómicas insertadas con gran habilidad, amén de algunas escenas interesantes que seguramente darán mucho que hablar en el futuro de Marvel. Quizá lo más flojo en ese sentido sea un Corey Stoll, villano correcto pero anodino que se olvida al terminar los títulos de créditos. Y si, secuencias post- film no faltan. Así que los fans les tocará quedarse.

En definitiva, una divertida cinta marvelita (ojo también a un inspirado Michel Peña) que no solo es otra pieza en la colección. Si, quizá Ant-Man sea un film "menor" dentro de las cintas Marvel, pero como el propio Lang cuando se enfunda el traje, "es pequeña pero...matona". ¡No os la perdáis!

NOTA: 7

CRÍTICA: LOS VENGADORES 2

El mundo está cambiando. Y no tenemos ni idea de hacia dónde va. El cine es consciente de ello y es un reflejo del mundo que nos rodea. Curiosamente, quien mejor parece entenderlo es el cine de palomitas, como bien parece atestiguarlo Joss Whedon en esta nueva entrega de los Vengadores, film que supone el final de la Fase 2 del macroproyecto de Marvel. La pregunta es cuándo tendremos las respuestas. Y si las tendremos en esta cinta o al final de esta macrosaga, sea por puro paralelismo con la actualidad o incluso como catalizador de la misma, debido al movimiento ineludible de masas en la que se construye este ambicioso plan de marketing.

Una cosa está clara. Los Vengadores 2 es el gran espectáculo que uno espera. Eso ya empieza desde el minuto uno porque ya no hay presentaciones que valgan aunque fueran tan jugosas como la primer entrega del supergrupo. Y hasta aquí todo va sobre ruedas. Difícilmente veréis algo igual en ese sentido, al menos hasta estas navidades donde la misma Disney se atreve con Star Wars. Si los personajes por separado "molan", interactuando todos juntos es una montaña rusa de primer orden. Y con ello también me refiero a "La viuda negra" y sobretodo a un "Ojo de Halcón", quien se revela como "el gran tapado" del grupo. Si alguien pensó alguna vez que Jeremy Renner sobraba, aquí el protagonista de En Tierra Hostil va a hacer callar bocas.

Así pues, los Vengadores 2 es el parque de atracciones que uno cabía esperar. Pero a la vez es algo completamente diferente. Y con esto, me viene a la memoria cuando Whedon, poco tiempo después de firmar la primera entrega, dijo acerca de lo que nos esperaba de esta secuela de Capitán América y compañía : "Es el comienzo de algo mucho más complejo y difícil, y ahora puedo profundizar en la historia. Y quizá, mientras me sumerjo, retorcer un poco el cuchillo". Creedme, si os digo que no encuentro mejor forma de definir lo que hace Whedon en Los Vengadores: La era de Ultron. Lo que convierte a este film en un blockbuster extraño: Tan disfrutable y épico como amargo y antiépico. Una sensación contradictoria que pasa del júbilo a la amargura en un suspiro gracias a la espectacularidad y la fluidez de este film, que tiene un músculo increíble y, donde el mundo hasta ahora ligero de Marvel, parece coquetear con la densidad de su rival DC, al tumbar nuestros héroes en el diván de formas insólitas hasta ahora.

Es por esto que esta película es diferente. Y si, es el responsable de ello es Ultron. Pero hasta ahí puedo leer. Sí que está claro que el hype va a dejar el espectador anonadado y esto es porque, justamente, el film juega con las expectativas del público y, por ello mismo, es mejor llegar virgen a la cinta.

Personalmente, Bryan Singer puede apuntarse el tanto de Mercurio, ya que el de esta versión me parece justamente lo más flojo del film. En definitiva, una cinta en el que uno se replantea el concepto de lo "nuevo" y lo "antiguo", algo que no quita que esta película sea un magnífico espectáculo para revisar, disfrutar y, seguramente, entender mejor con el tiempo.

NOTA: 7,5

CRÍTICA: ATRAPA LA BANDERA

Lightbox Entertainment, Ikiru films y Enrique Gato vuelven a la carga. Después del éxito internacional de Tadeo Jones , la translación de los cortometrajes de la versión spoof de Indiana jones al largometraje, ahora llega el gran salto del cine de animación en España. No en vano, el boom del aventurero español con fedora traspasó las fronteras, siendo un gran éxito en países como China, que ahora es el box office de referencia mundial, en detrimiento del de USA. No es de extrañar en que Paramount Pictures llegara un acuerdo de distribución con Ikiru Animation para distribuir internacionalmente los nuevos proyectos animados de la compañía: las nuevas entregas de Tadeo y...este Atrapa la Bandera.

Y en vista del resultado final, este Capture to the flag lo tiene todo para ser un pelotazo. Atrapa la Bandera supera a su antecesora en todos los niveles, hasta el punto que recupera lo que el "pesado" de este crítico ha suplicado desde estas columnas desde hace tiempo. El regreso de la autenticidad del cine de los 80, no como una revisión caligráfica, sino de su esencia adaptada a los nuevos tiempos. Y esto, curiosamente, lo recupera una cinta española de animación infantil (si bien hay jugo para el público adulto, esto no es Pixar). Porque Atrapa la Bandera es algo más que un festival de guiños: Es una historia con humor, sentimiento y acción, despojada de intelectualización, de estulticia y también de "humor castizo" dejando paso a un concepto globalizado que le da un carácter universal a la propuesta.

En otras palabras: Aquí nadie torea. En su lugar, tenemos una cinta que bien podría ser una producción Amblin con unos personajes sacados de la iconología USA, que el film le da la vuelta pero sin recurrir otra vez a la carta del filtro spanish. Desde la presidenta de Estados Unidos pasando por el villano y sus secuaces, con unos recovecos dramáticos absolutamente impagables. En él, brilla un Dani Rovira ajustado al papel, sin acento y que se funde perfectamente con su dibujo. También para secundarios robaplanos como Marty y su mascota (un nerd que bien podria ser un cruce entre Gordi y Data de los goonies) o incluso la hermana del protagonista, cuya ingenuidad se gana la platea en un santiamén. No en vano, aquí estamos cerca de Los Goonies aunque su fidelidad no está tan subordinada por razones obvias a Tadeo Jones con la saga Indy.

No obstante, todos esos hallazgos no saturan. Aquí lo importante es narrar una historia para toda la familia y para los mas pequeños, en particular. Y se cumple a rajatabla. La famosa estructura de tres actos (que el cine comercial actual a veces parece haber olvidado) hace que todo ruede a la perfección: La evolución de los personajes, el inserto de las set-pieces de acción y los guiños postmodernos para el público mas crecidito. No falta una banda sonora que combina canciones más actuales con la música orquestrada por Diego Navarro, que actúa como otro personaje más como se hacia en el cine de antaño. En definitiva, Atrapa la bandera es un film de apariencia simple y sin pretensiones, pero que esconde un subtexto magistral. Es un hito en la historia de nuestro cine porque es muchas cosas a la vez: Es entretenimiento, es mensaje, es calidad y, sobre todo, es industria. Cada vez nuestro cine va a más porque a cada paso que damos, más nos damos cuenta que el buen cine es bueno aquí y en la China. Nunca mejor dicho. Y Atrapa la Bandera lo es. ¡No os la perdáis!

NOTA: 8

PD: Hay secuencia post-créditos y es la guinda del pastel. Prohibido abandonar la sala sin verla.

CRÍTICA: MISIÓN IMPOSIBLE 5


Tom Cruise ya se sabe la fórmula. Después de cuatro entregas y de cuatro directores diferentes, el productor de la franquicia sabe lo que es su saga sobre Misión imposible y lo que la gente espera de ella. Y se lo da. En esta ocasión, quien firma el libreto y la dirección es Christopher McQuarrie. El colaborador habitual de Bryan Singer, que firmó el libreto de Sospechosos habituales o Valkiria, entre otros, saltó a la dirección con Tom Cruise en Jack Reacher, adaptación de un noir con cierto aroma de los 70.  Tanto convenció a Cruise que le encargó otra entrega de la niña bonita de su franquicia. Y aquí estamos.

Considero MCQuarrie un buen guionista, aunque haya tenido algún traspiés y este Misión Imposible V sin duda está para mí entre sus buenos trabajos. En materia de dirección, consigue hacer espectacular -junto a los directores de segunda unidad, claro)- el conjunto. Y es la entrega más coral de la franquicia, aunque quede claro que aquí Tom sigue siendo el capi. Una película de Misión Imposible muy divertida y muy bien “hecha” pero….que es probable que se “autodestruya” al  poco de salir de la sala.

Dicho de otro modo, si en algo se había caracterizado hasta ahora la saga es que cada cinta tenía cierto toque de “autor” que la diferenciaba de las demás sin dejar de ser el pasatiempo que es. Incluso la aún más floja de todas, esa Misión Imposible de Woo donde en Sevilla “quemaban” los santos y Cruise se convertía en semidiós…tenia huella de su autor John Woo en la estilización de su imagen. Eso se ha perdido. Y es que es probable que acaben confundiendo esta entrega con la de Brad Bird, cuyo argumento era más esquemático pero funcionaba mejor su tratamiento de set pieces.

Pero no. Misión Imposible: Nación Secreta no es ni de lejos una mala película, ni siquiera la peor de la saga. Es divertida, entretenida, emocionante, pero planea una sensación de dejà-vú global que no la beneficia, a pesar de todo el empeño que le han puesto los implicados: Cruise en escenas de riesgo sin doble, Pegg en su versión más divertida, Renner en plan Renner -indiferenciable con su Ojo de Halcón, pero lleva la carga del film cuando no está Cruise con el menos es más- y un Ving Rhames que vuelve a participar en la misión, manteniéndose en segundo plano, pero aportando su veteranía de Soul Man. Sí, esta vez Tom ha encontrado un equipo titular junto con la incorporación de Rebeca Fergusson, especie de femme fatale que, aunque cumple sobre todo en la acción, es la pieza que particularmente menos me convence del equipo.

En definitiva, Misión Imposible: Nación Secreta es el folletín de espías que esperas con más gags y guiños que nunca, adaptado a los cánones del cine espectáculo actual;, como el humor geek y la idea de un grupo de súper-individuos. Otro buen capítulo pero que para mí…le falta algo de "verdadero" factor sorpresa.

NOTA: 7

CRÍTICA: OPERACIÓN UNCLE

Si echabas de menos la Guerra Fría y el look hippie de los 60, esto pintaba bien. Harry Palmer, James Bond, Flint…Todos fluctuaban en esta revisión vintage de la catódica El agente de Cipol.  El trailer te la vendía. El diseño de producción estaba tan cuidado como el de las últimas temporadas de Mad Men, pero con agentes secretos irónicos,  pin-ups de escándalo y la socarronería propia de la época. Eso sí, todo pasado por el filtro de Guy Ritchie, reciclador con sambenito (no sabemos si injusto o no) de pseudo-Tarantino. Todo apuntaba bien. Lo retro está más de moda que nunca que hasta los mutantes se apuntan.

Pero la verdad es que, tras los títulos de crédito, en vez de gozo, lo que he sentido es decepción. ¿Y eso? Pues, probablemente, porque creo que Operación Uncle está tan obsesionada en ser estéticamente molona a toda costa, que se olvida del resto, a medida que avanza el metraje. Y aunque empieza bien, el último acto es un jarrón de agua fría para quien quería que el experimento remontase.

Y es que a medida que avanza la trama (algo confusa a pesar de su sencillez y relativa poca importancia), nos damos cuenta que todo está a medio cocer. La evolución de los personajes está en fase preliminar porque esto es como “un piloto”. Henry Cavill cumple y Alicia Vikander también, ambos son lo mejor del film, ella dando vida a una hippie Audrey Hepburn que baila en pijama. Pero Armie Hammer está tan flojo como lo estaba en “el llanero solitario” y con la falta de carisma necesaria para que el triángulo funcione.

Sin embargo, los primeros compases del film cumple lo esperado. Guerra de sexos, humor y algunos momentos de acción, en especial la secuencia inicial, de lo más redondo de la cinta. Pero entonces, Guy Ritchie quiere hacer la película más artie y aquí es donde creo que naufraga. Y es que si Tarantino copia sus referentes para construir algo nuevo y con ente propio, a Ritchie rara vez el experimento le funciona. De ahí un final atropellado, confuso y una resolución tan risible que pretende homenajear los giros de guión de la obra original.

Al final, un film que si bien no acabo considero del todo fallido sí que creo que es flojo: Divertido en algunos momentos, deslumbrante incluso en algunos y siempre vistoso; pero también acartonado y falto de ritmo mucho más de lo que debería. Y eso es el principal talón de Aquiles de una película, cuyos referentes jamás sucumbían.

NOTA: 4

ENTREVISTA DE FRANÇOIS OZON: "MIS PELÍCULAS HABLAN MUCHO DE LA IDENTIDAD"

Empezó asesinando a su familia en un cortometraje amateur sin sonido llamado Foto de Familia. El director François Ozon involucró a sus padres y hermanos como actores para mostrar una poderosísima carta de presentación tan perturbadora y personal como acreditadora de una carrera prometedora. A partir de aquí, una trayectoria de un cineasta sin tabús con un mundo personal propio e intransferible cuyo punto álgido fue la Concha de Oro de 2012, una de las más sonadas de los últimos años. Impactó a público y crítica con En la casa, donde realidad y ficción se mezclaban en un contundente relato metalingüístico seguido de Joven y Bonita, la historia de una adolescente empujada irracionalmente a la prostitución.

Ahora es el turno de Mi nueva amiga. El film de Ozon fue presentado en la Sección Oficial del festival donostiarra el año pasado. En esta ocasión, para el equipo enviado a cubrir el Zinemaldia, el placer no fue sólo doble, si no triple. Amén de disfrutar del visionado del film, Facesonthebox tuvo el placer de entrevistar gracias a Golem Distribucion, no sólo al director francés si no a su protagonista Romain Duris, una de las estrellas francesas más importantes de su país; con títulos en su filmografía  tan destacados como La espuma de los días o Populaire. Después de nuestra entrega con el actor francés, es el turno de saber que nos dijo el director del film en cuestión: Monsieur Ozon.

UNA TARDE CON OZON

Delante de varios periodistas, en una terraza del lujoso Hotel Maria Cristina, un elegante Ozon aparece antes nuestros ojos. Transmite distinción, seguridad, y aplomo, pero también complicidad y cercanía. Se le ve muy cómodo promocionando el film. Le preguntamos si dicha tranquilidad se debe a que su anterior visita a la capital de habla euskera se fue con la Concha de Oro. Él nos confiesa lo siguiente: "Bueno, la verdad es que yo cuando voy a San Sebastián nunca pienso en el premio. Eso es lo de menos. Primero, porque es un placer venir porque el festival de San Sebastián tiene un buen público cosa que no ocurre muy a menudo en los grandes festivales. Y segundo porque tengo un buen distribuidor como Golem, que me facilita el acceso a este certamen y también necesita que le apoyen". Así pues, parece que Ozon se siente como en casa en un festival muy afín a su forma de ver las cosas. Y si os preguntáis, de qué forma ve las cosas el cineasta de París, antes de que contéis hasta tres tendréis la respuesta…

NACE LA IDEA

"La idea de la película vino acerca de lo me contó una amiga documentalista que hizo un documental llamado Transgenero, a la cual le pregunté sobre los travestis y porque un travesti quiere vestirse de mujer. Entonces, ella me contó un caso muy curioso. La de un hombre que empezó a vestirse de mujer después de que ésta falleciera. Y lo hacía porque era una forma de devolverla a la vida".

LOS FANTASMAS DE LA MENTE

"A mí lo que me interesan realmente son los fantasmas, pero desde el punto de vista psicológico. No me refiero a los otros fantasmas...eso es lo que yo quería desvelar en la película. También hay que tener en cuenta que la cinta está contada desde el punto de vista de Claire. Y en el film hay dos momentos donde entran esos fantasmas".

 LA IDENTIDAD COMO TEMA COMÚN

"Yo creo que mis películas hablan mucho de la identidad. Y hay muchas formas de identidad. Existe la identidad sexual, social, familiar, política...Y el personaje de David, probablemente, necesita justamente a Virginia para trazar un camino en busca de esa identidad".

 LA COMEDIA DENTRO DEL DRAMA

"Creo que no hay que huir nunca la comedia dentro del drama. Dentro del mayor drama puede haber momentos cómicos. Eso no me parece mal. Al contrario. Además de eso, yo quiero que la película  alcance a muchos espectadores.  Y para eso tiene que ser un entretenimiento. Por eso están esos puntos cómicos. Pero es algo que simplemente surge, nunca es algo intencionado".

ROMAIN DURIS

"Fue un auténtico placer trabajar con él. Porque hace muchos años que él quería trabajar en un papel así. Tenía realmente muchas ganas. Así que le llamé e inmediatamente dijo que sí. Entonces quedamos para hacer diferentes pruebas para el personaje: de vestuario, maquillaje, etc...Y fue realmente allí cuando lo vi. ¡Porque era tal el placer que tenía él de vestirse de mujer!: Ponerse los tacones, las pelucas… ¡Era fantástico! El problema estaba en que en Francia él es un actor muy popular y que el es un poco el emblema del “guaperas” masculino por excelencia. Y además de eso, él es muy peludo. Es por eso que hubo que depilarle, rasurarle,… ¡fue tremendo!…(Risas)".

LA VERDADERA MUJER

"Realmente, la persona que realmente se hace mujer en esta película es Claire. Ella se reconcilia a través de Virginia con su feminidad. Porqué cuando vemos al inicio del film a Claire con el personaje de Laura de pequeña, ella siempre está en las sombras. Una es guapa y rubia y la otra es más bajita y se queda siempre a un segundo plano…Pero Virginia no es realmente una mujer.  De hecho, tampoco es un hombre. Es una criatura porque lo es todo y nada la vez: Mamá, papá,, etc.".

CINE PARA CONCENCIAR

"A mí lo que me interesa es plantear preguntas. No es algo que haga conscientemente. Temas como el travestismo o la prostitución no sólo son temas actuales si no asuntos que a mí me interesan. Así pues, me gusta plantear dilemas y decirle a la gente: Mira, ocurre esto y sucede esto otro…Para que a partir de las cosas que presento en mis films, puedan encontrar cierta lógica".

La entrevista llega a su fin. Realmente uno le da la sensación que podría estar horas hablando con el director francés. Desde aquí, este humilde redactor agradece esos minutos con el director de En la casa. Merci Beaucoup Monsieur Ozon!

ENTREVISTA A ROMAIN DURIS: "TENÍA MUCHAS GANAS DE INTERPRETAR A UNA MUJER"

¿Quién le iba a decir a este hijo de un padre arquitecto y una madre ingeniera, amante de la música y la pintura que acabaría siendo uno de los galanes del cine francés por excelencia? Pero en su juventud, Romain Duris no tenía muy claro quien sería. Dejó la carrera de artes aplicadas en la Universidad para dedicarse a la pintura, pero tampoco eso le duró mucho, como tampoco su rol de batería en un grupo de jazz-funk-rap. Fue Cédric Klapisch, quien a la salida de  un casting le convenció que probara eso de ser actor y lo involucró en sus próximos trabajos. Después de eso, el actor parisino Romain Duris se ha convertido en más que una realidad. Se ha labrado una de las trayectorias mas sólidas de Francia. Su papel en el film de Klapisch, Una casa de locos, lo catapultaría a una fama que ha ido consolidando en films como Arsène Lupin, Las muñecas rusas, Populaire o La Espuma de los días.

Pero ahora, Duris afronta un nuevo reto en su carrera. Su primera colaboración con uno de los maestros actuales del cine francés: François Ozon. En esta ocasión, Duris encarna un papel arriesgado en una comedia llamada Una nueva amiga, que llega a los cines españoles este viernes 15 de mayo.

Si queréis saber más de este film, los seguidores de FacesontheBox estáis de suerte. En San Sebastián, amén de poder visualizar el film, pudimos entrevistar a las dos piedras angulares del proyecto, dos de las figuras más importantes del cine francés actual: El directot François Ozon y el propio Roman Duris. Con la entrevista al actor de Le Divorce empezamos este especial sobre el film que llega a nuestros cines, gracias a Golem Distribución.

Romain Duris transmite serenidad. Parece que las horas de junkets no le afectan. Quizá sabe que, gracias a una de las entrevistas que realizó en su día, está aquí presentando esta cinta. Pero no adelantemos nada. Porque en 3, 2 ,1…él responderá todo acerca de Una nueva amiga.

**Spoiler Alert: Os avisamos que esta entrevista puede revelar algún dato relevante acerca del propio film y de sus personajes. Así que si queréis, podéis ver primero la película y luego adentraros en el contenido de la misma.



 ADIÓS AL GALÁN

"Tenía muchas ganas de interpretar el papel de una mujer. Y François Ozon debió leerlo en alguna revista porque él ya lo sabía. Así que en el momento en que me propuso interpretar este papel, en el cual debía de realizar una transformación radical física, como ya tenía muchas ganas desde antes, le dije inmediatamente que sí. Curiosamente, me di cuenta que muchas de las notas que utilizaba para interpretar personajes viriles como en otras de mis películas, eran exactamente las mismas que el de esta ocasión. Sí, eran las mismas teclas. Sólo que esas mismas teclas había que pulsarlas de forma diferente para obtener el sentimiento femenino"

HUYENDO DE LA PARODIA

"Desde el principio trabajé con un bailarina que fue quien me ayudó en caer en la caricatura o de hacer cosas que no resultaran ridículas. Es cierto que al principio del film, los gestos podrían ser más exagerados. Pero aun así, me di cuenta que si los gestos que hacían no eran encarnados -es decir, que surgieran desde dentro- sí que caerían en la parodia, en la caricatura o simplemente en algo exagerado. Por eso, desde el inicio, al trabajar con ella, me di cuenta cuando era demasiado. Así pues, a partir de ahí lo fuimos limando todo hasta el resultado final".

VERACIDAD

"Lo que sobre todo tiene que haber es autenticidad en el personaje. A partir del momento en que tú tienes confianza y tienes el deseo de convertirte en una mujer, todo sale".

RELACIÓN CON CLAIRE

"Mi relación con el personaje de Claire fue bastante natural y espontánea. Desde el primer momento nos dimos cuenta que con la actriz que interpreta Claire, Anaïs Demoustier, teníamos una conexión muy sencilla entre ambos. Desde el inicio del rodaje, nos hablamos y nos escuchamos. Porque desde el principio del largometraje, los personajes se complementan en muchos casos. Así que eso fue muy importante. Y además de eso, las situaciones presentadas en el guión eran muy claras y eso también facilitó las cosas".

**HISTORIA DE AMOR ATÍPICA

"Siempre pienso que esto es una historia de amor, pero bastante peculiar. Uno empieza desde cero. Aunque ella sí tiene una relación que tiene una correlación con la que ellos dos comparten. Pero es sobre todo una historia de amor que se empieza en secreto y se construye a partir de ese secreto. Y dicho secreto suscita al deseo. Es similar a una historia de amor entre dos amantes. Y este es el primer elemento que origina lo que luego va a venir".


CRÍTICA: MI NUEVA AMIGA

Creo que François Ozon cada vez está más cómodo en su cine. Sus dispares ingredientes cada vez son más compactos. Es muy complicado hablar de los temas  de la forma en que el cineasta parisino lo hace. Una nueva amiga es un buen ejemplo. En ella, la muerte de una mujer desencadena una crisis de identidad de su marido que comienza una extraña relación con la mejor amiga de su mujer. Pero ya podréis imaginar que la cosa no se quedara ahí.

Para contar esta historia, en los primeros compases, Ozon nos sorprende con una introducción digna de su nombre. Como si Ozon se convirtiera en el Peter Docter de Up, nos resume en una sublime secuencia que describe la esencia de vida, concentrada en varios años de la vida de dos seres humanos. Sólo que esta vez es la historia de amistad -amén de romance platónico-lésbico- y un aparentemente  colateral vértice del triángulo ejercido por Romain Duris. A partir de aquí, una vez la introducción acaba en una resolución amarga, seguimos en los ojos de Claire, encarnada por Anaïs Demoustier hacia una vía diferente: La comedia. Este podría ser el devenir de un film que pasa de la carcajada al llanto con un talento asombroso. Y si bien a partir de ahí, Ozon no alcanza la maestría del primer acto, su gran desarrollo de personaje y su control de los instrumentos narrativos (tanto de dirección como un libreto lleno de giros que no traicionan el relato) conforma una magnífica dramedia, que bien podría ser como una versión luminosa de la oscura La piel que habito.

 Y si Ozon demuestra talento, los actores también lo hacen. Sobre todo uno en particular. Magnífica interpretación de Romain Duris en el que quizá es el papel de su carrera. El cambio de registro y su ruptura total con su imagen de galán con este personaje es digno de aplauso. Romain, junto a la química que tiene con el personaje de Anaïs, nos regalan un viaje lleno de contrastes sobre el tema favorito del cineasta: La identidad.

Así pues, Ozon y Duris son las figuras por las que sustenta este film y eso nos trae un film notable, cuya resolución quizá le falta la redondez de la magistral Joven y Bonita- para quien suscribe la mejor cinta de su director-. Pero que confirma a Ozon como uno de los directores europeos con una voz autoral más sólida y notable.

NOTA: 7

CRÍTICA: A TODO GAS 7

Durante la promoción de esta entrega, Vin Diesel ha declarado que este A todo gas 7 ganará el premio a mejor película, algo que parece sacado de la chistera del propio Toretto, su mítico rol en la franquicia. No parece probable que los gustos de los académicos coincidan con el perfil de las películas de esta saga y que le hayan dado una oportunidad ni tan siquiera a alguna de ellos. En ese caso, allá ellos. No sería la primera vez que se le escapa de las manos el hecho, que a día de hoy, con la séptima entrega a punto de llegar a los cines, tenemos una saga de las marcan historia, como en su momento lo hizo Star Wars o Indiana Jones.

Pese a quien le pese, la saga de A todo gas es un hito generacional cuya primera entrega, ya de culto, actualizó el western en clave urbanita cambiando los coches tuneados por los caballos, el folk por el reggaetón y los James Stewart y John Wayne de turno por Paul Walker y Vin Diesel, cuya química se convirtió en uno de los pilares de la saga. Fue por eso, tras el abandono de Diesel y luego con la de Walker donde la saga perdió puntos y su éxito se vió afectado. No sólo era el envoltorio. Los personajes tenían vida propia y eran ellos y no los coches lo que representaban ese factor X que la convertía en un tebeo macarra cars explotation en algo más. Algo con vida propia.

Es por eso que la cuarta entrega se vivió casi con un reboot y aunque la saga bebió de las anteriores para ampliar aún su mitología, tuneó el chasis de la franquicia hasta convertirla en un Misión Imposible nitroso, pero manteniendo inmutable aunque ampliable, el concepto de familia, que definía el carácter humano de esos arquetipos.

Y ahora, después del rodaje más difícil de su historia, llega el que quizá sea el cénit. Y es que aunque todo parece que habrá más entregas, como bien dicen los personajes en este film, ahora todo será "diferente". Sí, desgraciadamente, Paul  Walker murió a mitad del rodaje y los responsables decidieron seguir con el film y convertir este Fast 7 en un tributo para él y darle un final al personaje. Parecía la misión más imposible de todas las que se habían enfrentado la familia de A todo gas. Pero creedme. Lo han conseguido. Y eso es la punta del iceberg de la mejor entrega junto a la primera de franquicia.

Y todo esto logro superlativo, amén del equipo habitual, se debe en gran parte a un todoterreno como James Wan, capaz de usar la  tensión y la espectacularidad de una forma magistral. La saga sigue en su esencia pero tener a alguien con el sello del realizador flipino le da una envergadura al universo "furioso" simplemente colosal. Sin ir más lejos, la introducción del malo es un ejemplo. Y es que sin desvelar nada, la presentación del mítico Transporter se trata de otra enésima flipada, pero hecha con manos de un genio que ya nos hizo saltar de miedo con Expediente Warren y ahora nos hace vibrar de forma adrenalínica con este film de guerreros motorizados.

NOTA: 8,5


lunes, 16 de marzo de 2015

CRÍTICA: OCULUS

Todos tenemos miedo de algo. Pero quizá el elemento común de nuestras pesadillas es el miedo a lo desconocido sea algo natural o lo denominado sobrenatural. Justamente esto último al constituir una realidad tan indescifrable desde el principio de los tiempos es la que la convierte en caldo de cultivo no sólo para nuestros miedos si no para nuestra curiosidad. Esa ambivalencia es una de les bases por el que se constituye el cine de terror ante el amparo de la pantalla de cine.

Allí vemos esos miedos "reflejados", apelativo que le va que ni pintado a Oculus porque usa un elemento  tan común en nuestra vida cotidiana como de gran tradición mística. Y es que si bien no es novedosa esta primera cinta de Mike Flanagan tras un estudio (de hecho, es la adaptación de uno de sus primeros cortos al formato largo), su prolongación de la vía Insidious bien lo parece por la frescura que transmite el conjunto.

Flanagan realiza una firme puesta en escena con la pulcritud que mandan los cánones, aunque es sobre todo a partir del tempo que le imprime el montaje y la forma en la que une con una facilidad pasmosa sus líneas narrativas, la que la convierte el film en un entretenimiento de terror espectral tan entretenida como interesante, en la que se ponen sobre la palestra algunos temas que el género acostumbra a tratar de forma mas tangencial.

Sin ir más lejos, en la cinta, la huérfana reciclada en cosmopolita encarnada por Karen Gillan, intenta desenmascarar el mal gracias a la tecnología. Una premisa que constituye una de las bases del film que, amén de recalar en el imaginar colectivo y conjugar un efectivo blockbuster low cost de sustos, reflexiona sobre nuestra búsqueda infructuosa del sentido de las cosas, primero en el empirismo y por ende, en la tecnología.

NOTA: 6

CRÍTICA: EN TERCERA PERSONA

Paul Haggis me parece un gran guionista...cuando trabaja para otros. Su toque en Casino Royale le proporcionaba las mejores réplicas al Bond encarnado por Daniel Craig, así como son notorios algunos de los trabajos más celebrados para Clint Eastwood, como Million Dollar Baby o Cartas de Iwo Jima. Pero cuando el canadiense firma sus historias y se coloca detrás de la cámara, no me convence.

Ya no lo hizo con su Crash, que me parece uno de los films más fallidos que ha ganado un Oscar, tanto que hasta el propio autor declaró que ni él entendió tal fenómeno. Y con su vuelta al mundo de las historias cruzadas, vuelvo a quedarme casi sin asideros para defender su trabajo. Miento: Hay diálogos, escenas, actuaciones, que considero casi memorables. ¿Entonces porque este En tercera persona no funciona? Por el intento ensimismado de Haggis de ahogar el conjunto con una trascendencia tan barroca como de cartón piedra.

¿De qué va esta película? Eso es lo que se pregunta uno mientras ve el film con varias historias que funcionan más como situaciones que como argumentos porque no tienen arcos narrativos sólidos. Y es que una vez hemos realizado la asimilación de sus universos, el film sólo funciona a ráfagas a pesar de la entrega de sus intérpretes sobretodo por la desbordante química de Liam Neeson y Olivia Wilde.

El problema no es que Haggis no tiene material para hacer 5 cortometrajes /medio metrajes y hace de una de un metraje abultado por lo que "cuenta", sino que su estrategia consiste en una mascarada: El experimento radica en disfrazar el film en un entramado tan rocambolesco como tramposo. Al final, Haggis intenta "atarlo" todo, destruyendo el relato con un juego de espejos irrisorio tan insostenible como indescifrable.

 No es que Haggis haya querido rebatir las expectativas del espectador como un "supuesto" camino de migas de pan enterrado bajo el metraje, es que el film se salta las normas una vez más del pacto tácito entre espectador-autor al diseminar un mapa filosófico de forma tan burda como su concepción. Una mapa que parece que tiene un nombre que al menos, para el cine, (obviaremos el tema teológico) no ha tenido resultados fructíferos artísticos: Cienciología.

Eso por no hablar de la cantidad de tiempos muertos del film, aún cuando éste se centra en las dos más a priori mas apacibles: La del escritor Liam Neeson y la de un Adrian Brody sumergido en una especie de comedia de ambiente neorrealista italiano. Pero eso es antes que el film caiga en una melancolía (que calificaría de vacua vanidad) que impregna todo el metraje y reduce por colapso todas los ingredientes que lo podían hacer atractivo al espectador. Está claro que Haggis ha jugado con los mecanismos de la narración pero el resultado de sus experimentos es, al menos para este servidor, un sin sentido. Y es una lástima.

Porque creo que en algún lugar aquí había una buena película y la cirugía que ha llevado a cabo el artífice de Crash, ha terminado con ella. Lo bueno, que formalmente el realizador ha mejorado. Y que la próxima sea "mejor", aunque su filmografía en solitario, particularmente me da por el momento pocas esperanzas a, como alude una de las temáticas del film y que podría ejercer de paradoja hipertextual del mismo: En "confiar" en su cine como "auteur".

NOTA: 4

CRÍTICA: 50 SOMBRAS DE GREY

La fórmula de 50 sombras de Grey parece estar muy en boga en el Hollywood actual y más aún con los fructíferos resultados que esta conlleva. Dicho axioma se podría resumir con la dulcificación de temas "adultos" para un público adolescente (principalmente, femenino) usando los esquemas del folletín romántico y concibiendo dichos esquemas como operaciones mercantiles. Este es un fenómeno que ha empezado en la literatura (pasando por Stephenie Meyer, Suzanne Collins y ahora  E. L.James) y ahora se traslada al cine remarcando que, cada vez más, un producto es mas un concepto, más que una obra de arte en sí misma. Puede pareceros que a mí ese tipo de producto no me gusta. Os equivocáis. Del mismo modo que no rechazo ningún tipo de género por sistema, he de confesarme seguidor de la saga de los Juegos del Hambre, ya que creo que tanto a nivel dramático como a nivel filosófico y de desarrollo de tesis me convencen. Pero...¿Ocurre eso con este 50 sombras de Grey? Rotundamente no.

50 sombras de Grey me parece un film tan "correctamente" realizado dentro de sus parámetros como autoconsciente de los mismos y con una falta de conciencia que lo hace aún mas nocivo. Sin ir mas lejos, el príncipe azul de la historia declara que "la libertad es no escoger" y se queda tan ancho. Y es que me resulta imposible hacerme partícipe de tales principios reaccionarios y no percatarse de la forma tan viperina donde se coacciona al público (y a su vez a la protagonista) en una versión del capitalismo que más que nunca, se asemeje a forma de estado totalitario encubierto. Y eso es algo que ni el Michael Bay más extremista ideológicamente es capaz ni de insinuar. Así pues, que este artefacto de mass media que es Cincuenta Sombras de Grey sea el éxito, literario antes y ahora cinematográfico, me produce tristeza y miedo.

Dicho este aviso a navegantes, vamos a ceñirnos en el ámbito cinematográfico y como ya hemos apuntado antes, 50 sombras de Grey no lo considero un producto mal confeccionado. Es más, el gusto por la narración y el encuadre de su directora Sam Taylor-Johnson, me sorprendió gratamente. La realizadora aplica saviamente la estética de anuncio al film sacando partido sobretodo al estilizado mundo de lujo de Christian Grey, empezando por la primera escena del despacho (sin duda, lo mejor de la cinta antes que se destape la caja de Pandora) y más tarde en escenas como la de la reunión de "negocios".

Y luego, está Dakota Johnson en su papel de ingenua beata, como los que encarnaba Joan Fontaine 70 años antes, que cumple con creces con una notable interpretación como Anastasia Steele. Por su parte, Dornan da el pego como "rico intimidante", pero da la impresión que no es la elección de casting más acertada y da la sensación de hacer lo que puede. Pero los actores no són el problema de 50 sombras de Grey, sí lo es que, tras los primeros 40 minutos, todo se reduzca en un interminable tira y afloja por si Anastasia Steele accede o no accede a los gustos de Grey. Y eso lastra un universo donde sólo existen los 2 protagonistas y secundarios como Marcia Gay Harden son meras comparsas para alargar el metraje. Para colmo, su final sigue los cánones de esos finales abruptos , de naturaleza televisiva, cuyos cliffhangers esquivan darle un conjunto dramático mínimo a la trama.

Así pues, desde el punto de vista fílmico, para servidor, es un buen inicio con una actriz notable y una ajustada dirección y un desarrollo estoico incapaz de desarrollar su contenido, a la espera de que las secuelas vengan y vuelven a hacer saltar la banca. Si a eso le sumamos esa indisimulada intención retrógrada, imposible de alinear que justamente se descubre cuando el film empieza a flojear, nos encontramos con un producto que, a pesar de algunas virtudes, es preferible que no le deis una oportunidad, aunque el debate implícito sea, por otra parte, tan jugoso.

NOTA: 4

CRÍTICA: EL DESTINO DE JUPITER


Parece que corren buenos tiempos para la space opera. Amén de gozar de dos ejemplos tan fundacionales como Star Trek y Star Wars, que parecen tener mas buena salud que nunca (veremos en Navidad si eso se cumple con la última, pero apuesto que sí), la llegada de Guardianes de la Galaxia parece ser un relevo de altura. Pero nos falta ejemplos más diversos de esta modalidad, que en la literatura ha dado pie a mundos tan ricos interesantes y que en el cine, siguen esperando a que alguien encuentre el filón con audacia.

Y es que, a pesar de tener la tecnología necesaria para diseñar medieval punks espectaculares en el cine, el mundo del séptimo arte parece, actualmente, incapaz de crear fantasias especiales, en las que naves espaciales y caballeros de armadura congenien en un universo híbrido...con suficiente convicción. Sin ir mas lejos, Thor me parece, sin ser desdeñable, la franquicia marvelita más floja y bebe de muchos de los elementos que lo hace, salvando las distancias, con este El destino de Jupiter y que, para su fortuna acaba repitiendo su  principal defecto, aquí aún maximizado: Su artificiosidad formal y cierta vacuidad autoral.

Pero lo peor es que esto no es lo único malo del nuevo film de los Wachoswki. Y es una lástima porque no solo los directores de Matrix parecían los mas indicados para llevar la empresa a buen puerto. el film tiene una serie de elementos inspirados, lastrados por un film que se antoja "una sombra de lo que es y lo que pudo ser" demasiado díficil de obviar. Y es que, aunque no lo parezca, del mismo modo que hacen los Wachoswki con su cine, voy a ir a contracorriente y defender el film. Sí, es mucho menos de lo que podía ser, pero ante un panorama tan desolador para este subgénero es una nota de aire fresco y, en cierto modo, entretenido.

El film es muy dinámico, pero tan esquemático e intrascendente en su resultado intentando ideas irreconciliables que no cohesionan por culpa de un tapiz encorsetado. No sabemos si el universo de El destino de Jupíter está concebido para una trilogía y el estudio (harto de los sendos fracasos de Speed Racer y la incomprendida para un servidor, El Atlas de las Nubes) ha decidido hacer manufacturar el conjunto en un metraje de 2 horas o han sido los propios Wachoswki buscando el referente del serial clásico los que han construido el film en ese axioma. Pero se asfixia. Le falta metraje. No se puede hacer un Juego de Tronos futurista en 2 horas de película y hacer con ella una space opera autoconclusiva. Y lo peor: no se puede filmar las escenas de acción con tanta mecanicidad y exceso de artificiosidad en forma de CGI mal entendida. Es ahí donde los Wachoswki desaparecen.

Y en cambio, dejan su huella y funcionan cuando en las escenas má,s "marcianas" como el magnífico prólogo en clave "Eráse una vez" astronómico o el trámite burocrático a cargo de un autoreferencial Terry Gilliam, también cuerpo presente. También lo hacen con Mila Kunis, perfecta como Cenicienta Espacial, aunque el auténtico robaescenas es ese cowboy espacial con los rasgos de un excelente Sean Bean que, a pesar de estar desdibujado por el relato a medida que avanza el metraje, subvierte su rol a base de talento. Eso, es sin embargo, algo que el resto de los actores, amén de los citados, no llegan a hacer, sobretodo un sobreactuado Eddie Redmayne. Sí, creo que el actor de La Teoría del Todo aquí no esta nada bien. Y ese es otro de los escollos del que, sin embargo parece, la última oportunidad de los hermanos de hacer blockbusters.

Gafados de cara a taquilla desde Matrix, sería una lástima su ausencia en el mundo del entretenimiento a gran escala, ya que a pesar de su irregularidad fílmica, obras como la inicial Matrix o el film de culto El Atlas de las Nubes, los confirman como uno de los cineastas más interesantes de este siglo, junto al más exitoso, pero también desigual Luc Beeson: Genios capaces de las mixturas mas sorprendentes y, a veces, más sensacionales.

NOTA: 6



CRÍTICA: NEGOCIADOR

Hay películas que escapan ante cualquier análisis crítico ortodoxo. Negociador, de Borja Cobeaga es una de ellas. Tanto que uno debe dejar de lado ciertas “imperfecciones” de la cinta como esa pérdida de fuelle en su segundo mitad, que se agrava más aún con el hecho de que el film sólo dure 80 minutos de metraje. Porque Negociador tiene virtudes tan milagrosas, tales como la de convertir un tema tan delicado y espinoso como el del terrorismo de ETA en un film que, si bien es deliberadamente agridulce, contiene algunos de los gags mas corrosivos de nuestro cine reciente desde...Ocho Apellidos Vascos.

No obstante, las coincidencias junto a los chistes de ikurriñas de la cinta de Martinez Lázaro acaban aquí. Si la cinta protagonizada por Dani Rovira era una rom-com vasca de humor blanc,o pero de herencia puramente hawkasiana (y sí, también del Landismo), el negociador homeless con los rasgos de Ramon Barea alude irremediablemente a Jacques Tati, como demuestra claramente el surrealista pero desterllinante prólogo, digno de entrar en lo mejor del año. Y es que los gags aquí son generosos en ingenio (con algo de mala uva, aunque nunca sin pasarse). Eso a pesar de la austeridad de una puesta en escena que oculta el peliagudo trasfondo que, no solo el realizador donostiarra no oculta, sino que transmite a través de esas imágenes de encuadres casi vacíos de un microcosmos en un hotel aislado del mundo.

Sin duda, Negociador tiene momentos de alto cine pero entonces... ¿Por qué parece un mediometraje alargado y el personaje de Carlos Areces (magnífico cambio de registro por otra parte, aún siendo en su medio habitual, la comedia) parece desaprovechado e insertado forzadamente en la trama? Quizá porque el autor vasco es un especialista en el relato corto y del sketch (su experiencia en el programa de TV Vaya semanita así lo certifica) y después del manifiesto desencanto del director por su anterior film No Controles, ha querido hacer una cinta para bien o para mal, sea suya. "Hice esta película para mí"- dijo el director de Pagafantas- y con esta premisa, en un gesto nada habitual, Cobeaga vuelve al punto cero como quien acaba de salir del huevo y no admite concesiones e ignora de forma deliberada ciertos andamiajes narrativos.


Es por eso que Negociador es una de esas raras avis que se escapa al raciocinio crítico.  No obstante, precisamente eso lo que hará que el juegue a su favor. Porque es una de esas extrañas ocasiones donde un cineasta hace realmente lo que le da la gana. Y particularmente para un servidor, uno de los film más desternillantes y lúcidos de la última cosecha.

NOTA: 7

CRÍTICA: SAMBA

Samba es una buena película. Su metraje pasa en un suspiro, los directores Éric Toledano y Olivier Nakache dejan respirar a los actores en estado de gracia y hace que la interesante historia fluya natural y dramática, pero también por momentos divertida, sin caer en la maldad ni tampoco en la artificio. Pero no, no es Intocable. Y es que aunque es injusto valorar una cinta por la calidad de la anterior de sus responsables, en este caso creo que el resultado es más discreto, pero como he dicho del todo menos desdeñable.

Se trata de una cinta que en tono de comedia dramática (o romántica, ya que está vertebrada en una historia de amor aparentemente imposible), que nos plantea la situación de la inmigración ilegal en Francia a través de los ojos de Samba, encarnado por un gran Omar Sy. Así pues repiten directores y protagonista en una historia que amén de repetir ciertos esquemas de su propuesta anterior se arriesgan por tener ente propio hasta aumentar la dosis de drama y huir del estereotipo o la repetición el rol de Omar, aquí un personaje más introvertido y corriente que el de la film previo de Toledano y Nakache.

El resultado da fe que los cineastas saben llevar el tono a lo largo del film, con una veracidad en la puesta en escena exenta de hipertrofia formal y verbal. Algo que es de agradecer ya que ante intelectuales que creen que representan a la clase obrera con su cine cuando solo se representan a sí mismos, sí podemos decir que el cine de estos cineastas  es mucho más afín a su target y con la honestidad necesaria para este tipo de productos.

Samba la película, sí seria la película que los "Sambas" reales irián a ver y es mucho más probable que se sientan identificados con esa forma de representar su mundo que con la de otros axiomas, que con todo el respecto, creo que caen en saco roto. Es por eso que me resulta algo agrio el desenlace de Samba, quizá el punto mas flaco ante una historia de final complicado dentro de los mecanismos de la feel good movie en los que se mueve. No pasa nada. Ahí esta la pareja atípica de Charlotte Gainsbourg y Omar Sy con una tensión sexual no resuelta muy bien urdida desde el momento en que ella (Servicios Sociales) y Samba (Senegalés sin permiso de trabajo) se ven por primera vez. y, como en toda comedia romántica clásica que se precie, no faltan Tahar Rahim e Izïa Higelin, los secundarios alcahuetes en cada polo del film que amenizan la función y quitan hierro al film.

Una cinta con gags tan inspirados como el momento Coca Cola Light de los limpiacristales, sin duda lo más memorable de un film que nos habla de un mundo tristemente e injustamente divido por ciudadanos de primera o de segunda. Porque todos somos iguales y eso es una de las cosas que nos recuerda con convicción y  una honestidad muy poco común, Samba de Éric Toledano y Olivier Nakache.

NOTA: 7

CRÍTICA: CHAPPIE

Siempre me ha gustado el trabajo de Neil Blomkamp. Pero nunca he formado de su club de fans. Me pareció fresca la mirada que ejerció el cineasta en su ópera prima aunque, por ejemplo, no me entusiasmó esa mezcla de mockumentary y ciencia-ficción feísta. Menos lo hizo, aunque con buena nota, en su salto a Hollywood. En Elysium, Blomkamp seguía fiel a unas constantes dejándose la piel en las escenas de acción y del ghetto, pero más incómodo en su progresión en los parámetros nuevos de su cine. Sin ir más lejos, el retrato del Elíseo que daba título al film lo hallé menos definido…Rasgos, que no obstante, pronosticaban para un servidor que este cineasta tenía madera y aún más si cultivaba de forma tan personal un género como la ciencia ficción.

Por fortuna, dichas pesquisas se materializan en lo que este cronista considera su film más cohesionado, más interesante, más emocionante: Chappie, o como lo que en parecía solamente un mixtura entre Cortocircuito y Robocop en Johannesburgo se convierte en una empresa fructífera mucho mayor.

Mis motivos son muchos pero mi principal argumento con el que apoyar sus logros es que el nuevo del film del realizador sudafricano, articula una de las miradas mainstream más impías del mundo, al confrontar la ingenuidad del cine de antaño con estos oscuros tiempos post 11-S, tan siniestro y caníbal como inclemente. Y lo hace explicándonos la historia de un robot que, en el fondo, es un niño que como millones de infantes en el Tercer Mundo reciben una lobotomía por culpa de su hostil entorno.

Chappie, en su ingenuidad, es muy dura y, a la vez, es capaz de tomar un tono absurdo y auto paródico empleando la estética steampunk para ridiculizarla y hacer hincapié en la aberración que ha degenerado el cosmos habitual plasmado por el director en esta decadente época geopolitizada, y lo hace tanto con los pandilleros "tuneados" como esos oficinistas como el atípico técnico hercúleo que ejerce de villano de la función: Un personaje interpretado por Hugh Hackman, demostrando su capacidad actoral orgánica al servicio de la historia.

Porque aquí el protagonista no es ni Lobezno, ni el chico de Slumdog Millonaire (interpretado con solvencia por Dev Patel) y, ni mucho menos, el testimonial rol de Sigourney Weaver. El corazón de la cinta es Chappie con la voz de su fetiche Sharlto Copley (que entra en la galería de androides memorables del cine) y además dos cantantes sudafricanos reciclados en actores como són Ninja y Yo-Landi Visser que transmiten autenticidad y la verdadera cara de la capital sudafricana. Ellos, juntamente con la dirección y el ritmo de Blomkamp (sus escenas de acción brillan mejor que nunca y también las que no lo son. No sobra ni un plano aquí) son el alma de este proyecto que le harán ganar algunos recelos, tanto por la aparente pérdida de "profundidad", como por su cada vez más acentuado misticismo del realizador. De lo primero. como ya he expuesto antes, no puedo estar más en desacuerdo, ya que creo que justamente el cambio de tono aquí empleado define mas su discurso y, de lo segundo, personalmente aún me ayuda más a defenderla como lo creo que es: Un peliculón en toda regla. No os la perdáis.

NOTA: 8





sábado, 21 de febrero de 2015

CRÍTICA: NIGTHCRAWLER

No hemos cambiado desde los tiempos de Network o Taxi Driver. Es mas, Renne Russo en esta Nightcrawler parece encarnar el mismo arquetipo de ejecutiva sin escrúpulos en el que se enfundaba Faye Dunaway en el film de Sidney Lumet. Y las noches siguen siendo el hábitat natural para los sociópatas errantes como Travis Bickle o ahora Louis Bloom. Aunque este último no quiere cambiar el sistema. Quiere jugar a ese juego y ser la peor alimaña posible.Un trabajo que confirma que tenemos nuevo Matthew Mac Conaughey aunque esta vez el "Prince of Persia" no tenga aún ni nominación a la estatuilla dorada de la Academia. No sólo se ha quedado en los huesos el bueno de Jake Gyllenhaal si no que junto a la dupla Villeneuve se está marcando un resurgimiento después de un tiempo en blockbusters de poco calado. Aquí se convierte directamente en Louis Bloom y da miedo. Seguiremos a este chico muy de cerca.

Pero el film de Gilroy es mucho mas que su protagonista aunque el  actor de " Amor y otras Drogas" monopolize todo los planos. Nigthcrawler nos remite, a priori, con la atmósfera digital nocturna de Michael Mann: Imagenes granuladas, estilizadas y únicamente iluminazadfas por luces artificiales. Sin embargo, el pararelismo de su ecosistema se revela como la respuesta de Robert Elswit al film fotografiado por Michael Chapman. Y es que resulta de lo mas curioso como el cine norteamericano cada vez se mira mas al espejo para reflejar no sólo las grietas del sueño americano si no como en los 70, que ese sueño no sólo es cadáver si no manjar para buitres. Louis Bloom no duda en manipular hasta lograr el éxito impúdico porque no tiene nada que perder. No tener moral ni sentimiento sólo tiene ventajas. En este mundo, el único bienestar lícito es el éxito a costa de la miseria morbosa humana.

En unos tiempos donde los jóvenes se tienen que arrastrar y hasta sacrifican su dignidad para el trabajo, el tiene todas las de ganar. Es el reflejo de personajes como el de Nina, paradigma de un mundo y principios tóxicos. Dan Gilroy lo narra como un trhiller o un atípico "slasher" en tres actos, donde después de familiarizarnos con ese universo y su evolución acaba en un clímax, donde frena el trepidante tempo antes de estallarte en la cara. Sin embargo, como Whiplash, su afiliación al cine de género es aún mas acerada: No hay nostalgia en esta critica del amarilismo.  Solo el autodescubrimiento de un hombre que encuentra en la modulación de la realidad para su lucro el motor de su existencia. Lo que sin embargo, no oculta la paradoja. El film es como su protagonista disfraza su verdadera naturaleza. Este es un film de "tesis". Pero no lo parece. Eso si, ojalá todos fueran así.

NOTA: 8

lunes, 2 de febrero de 2015

CRÍTICA: BLACKHAT

Un hacker estadounidense pasa sus días con sus noches en la cárcel. Hasta que es requerido por un antiguo compañero, ahora policía chino, para desentrañar el enigma que se oculta tras un atentado en una central nuclear. Un film de género (el de ladrones pero en clave 2.0)  dónde amén de aprender mucha jerga tecnológica, vamos a ver arder ese mundo postmoderno de existencia líquida a manos de...ese hombre. Si, el de las escenas digitales de luces de león laberínticas, acción pseudo-documental de ángulos imposibles, grano en pantalla, uso del zoom y cambio de encuadre sin cortes. El de ese cineasta que (sobretodo después de subir a Tom Cruise en un taxi), se ha vuelto un "auteur" mainstream de films con héroes súper serios de ropa de marca y gafas de sol que caminan y disparan a cámara hiperlenta. Sí, estoy hablando de Michael Mann.

Si, al fin el realizador de Chicago ha regresado a nuestros cines después de demasiado tiempo sin tener otra cinta en su filmografía. Y es que esta vez ha tardado 6 años en tener lista Blackhat. Una espera prolongada que no beneficia el resultado final. Blackhat contiene alguno de los puntos fuertes del cineasta que en la pantalla se traduce como oro fílmico pero también otros momentos dónde la dispersión se hace dueña de la cinta y la diluye hasta cotas insuficientes. Y eso da al traste con un film que plantea una temática pero no acaba de desarrollarse, sobre todo por culpa de un libreto y alguna decisión de reparto cuestionable.

De lo segundo, el quid no es un hecho colateral. A día de hoy, creo que Chris Hemsworth no ha demostrado ser algo más que una cara bonita y aquí el esquemático rol depende de alguien capaz de elevar el nivel del mismo con su capacidad interpretativa. El actor de Thor no da la calle y eso condena al film a estar protagonizado por un personaje hueco, estereotipado y de interés cero. Tampoco es que Viola Davis o Leehom Wang tengan mucho más margen de maniobra en sus roles pero al menos demuestran mayor capacidad para subvertir la unidimensionalidad de sus personajes. Sin duda, la mejor a pesar del también del papel constreñido es Wei Tang, como la chica y principal socia del apolíneo protagonista.

Y si, por si lo habían intuido hay mucho de cine asiático en Blackhat. De hecho, es quizá una de las ocasiones en que se ha plasmado de forma más evidente dicha coyuntura geopolítica actual. Los primeros minutos uno cree estar viendo un blockbuster autóctono (filmado con mano maestro, eso si) pero no, este es un producto made in USA y el nuevo film de Mann. Una cinta que se vertebra como si de un film de James Bond en Asia se tratara; debido al periplo turístico que las migas de pan del delincuente virtual dejará en su camino: Indonesia, Macau, Hong Kong...Todo porque el villano pone en jaque el gobierno chino y como el único que puede solucionar el entuerto es Hataway, ambos gobiernos tendrán que colaborar estrechamente para acabar con la amenaza cibernética. Y es aquí donde Mann intenta tratar de forma peliaguda este tema y...ay, no puede. O mejor dicho... ¿No lo dejan?  En el film, si se plasma el hermetismo y desconfianza que hay en las  relaciones USA-CHINA, siendo los primeros los más puestos en entredicho, mostrando una actitud más conciliadora por parte del gobierno chino. Algo que se puede diluir en una secuencia final abrupta pero certifica los escollos de una de las subtramas más jugosas de Blackhat cuya conclusión deriva en una "inconclusión" cuanto menos dispersa. Ahí solo podemos intuir lo que había podido ser esta cinta sin elementos menos “perjudiciales”.

Elementos como el tema núm 1 del film. Aquí como no sabemos discernir qué grado de verosimilitud esta tratado el tema principal (tampoco es indispensable para disfrutar el film), nos lo tendremos que tragar sin acritud. Y es que amigos, lo que sí es importante y el film no hace es  hacernos entender de qué va todo esto de líneas de código, logins y esas cosas.  Exacto. El tema tecnológico está representado de forma muy pero que muy densa. Y eso es otro escollo descomunal ya que al no tener anclaje con los personajes por su simpleza, si la jerga informática es sólo para muy especialistas en el tema... ¿que nos queda? Si, las imágenes portentosas de Mann filmando conexiones USB y rascacielos orientales; así como el par de escenas y golpes de efectos de una trama que de centrarse como lo hace en su excelente prologo y la última media hora podían haber sido muy grande. 

Al menos Mann sigue filmando a las mil maravillas aunque cambie de director de fotografía en cada cinta y sigue teniendo las secuencias diurnas de acción como deuda pendiente (no es que sean malas, pero si son netamente inferiores a las nocturnas). Lo mejor de Blackhat es que el director no ha perdido ápice de virtuosismo y sello en la dirección así como riesgo y eso es la mejor noticia para el cine de Mann, donde incluso films tan flojos respecto a su obra como este, siempre tienen algo diferente que ofrecer.

NOTA: 6